Barahona, cuyo nombre oficial es Santa Cruz de Barahona, es la principal ciudad del suroeste dominicano y capital de la provincia del mismo nombre. Está frente a una bahía del Caribe, a unas tres horas por carretera al oeste de Santo Domingo. Conocida como la Perla del Sur, es la puerta de una región que se siente muy lejos de los polos turísticos: montañas que caen directo al mar, playas de piedra donde ríos fríos se encuentran con las olas, cafetales en la sierra de Bahoruco y algunos de los paisajes más singulares de la isla.
Al sur de la ciudad, una carretera costera pasa por San Rafael, Paraíso y Los Patos, y tierra adentro se encuentra el Lago Enriquillo, un lago salado bajo el nivel del mar con cocodrilos e iguanas. El larimar, la piedra azul que no existe en ningún otro lugar del mundo, se extrae en las lomas cercanas. El alquiler vacacional va de apartamentos en la ciudad a casas y villas a lo largo de la costa, ideales para quienes prefieren la naturaleza y la calma a la vida nocturna.
La ciudad es la base práctica: supermercados, bancos, restaurantes y el frente marino quedan a mano, y los apartamentos convienen a quienes quieren salir en carro cada día hacia un lugar distinto, incluido el Lago Enriquillo.
La costa sur es donde prefiere hospedarse la mayoría. En la zona de La Ciénaga y Bahoruco, y más adelante en San Rafael, Paraíso y Los Patos, hay casas y villas entre la montaña y el mar, muchas con terrazas que miran al agua. Son lugares más tranquilos y paisajísticos, con colmados (pequeñas tiendas de barrio) y restaurantes de pescado en lugar de grandes comercios, así que el carro es muy útil. Paraíso, uno de los municipios de la costa, es un buen punto intermedio.
La carretera que baja desde Barahona hacia Enriquillo es un recorrido espectacular: bordea acantilados y laderas verdes de la sierra de Bahoruco y desciende al nivel del mar en los pueblos de pescadores. Las obras recientes han reconstruido largos tramos de la vía e incluyen el mirador de San Rafael, con vista a lo largo de la costa.
Las playas son en su mayoría de piedra y no de arena blanca, y muchas reciben ríos fríos de montaña. En San Rafael, un río forma pozas de agua dulce antes de caer sobre la playa de piedras. Los Patos es famoso por un río tan corto que llega al mar casi en cuanto sale de la montaña, y Quemaito tiene aguas tranquilas de un azul profundo. El mar puede estar picado en esta costa abierta, así que bañarse en las pozas del río suele ser más seguro.
El larimar es una variedad azul y rara del mineral pectolita que solo se encuentra en República Dominicana. Su yacimiento principal está en Los Chupaderos, en las montañas a unos 10 kilómetros al suroeste de la ciudad, donde se extrae en pequeña escala, en gran parte a mano.
Su historia moderna comenzó en 1974, cuando Miguel Méndez y el voluntario del Cuerpo de Paz Norman Rilling encontraron fragmentos en una playa al pie de la sierra de Bahoruco y siguieron el rastro río arriba hasta el origen. Méndez la llamó así por su hija Larissa y por la palabra mar, por su color de agua marina. En toda la región se venden joyas de larimar; conviene comprar a vendedores de confianza, porque existen imitaciones.
Tierra adentro, hacia el oeste, el Lago Enriquillo ocupa una cuenca árida bajo el nivel del mar, el punto más bajo de cualquier país insular. Sus aguas son hipersalinas, más saladas que el mar, y su nivel varía mucho con el tiempo; a finales de la década de 2000 el lago llegó a duplicar aproximadamente su superficie. Allí vive la mayor población de cocodrilos americanos del Caribe, y en sus orillas y en la Isla Cabritos habitan dos iguanas amenazadas y endémicas de La Española, la iguana de Ricord y la iguana rinoceronte. Cerca del lago, las tallas en roca de Las Caritas se consideran petroglifos indígenas.
El Lago Enriquillo, la sierra de Bahoruco y el Parque Nacional Jaragua forman la Reserva de Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo, declarada por la UNESCO en 2002. Más al suroeste, la Laguna de Oviedo y las playas de Pedernales dan para viajes más largos.
El asentamiento que dio origen a Barahona se organizó en 1802, durante el breve periodo en que Toussaint Louverture controló toda la isla. Fue elevado a municipio en 1858 y más tarde a capital de su provincia. A comienzos del siglo XX, la construcción de un gran ingenio azucarero, iniciada en 1918, y el puerto convirtieron a Barahona en el centro económico del suroeste, y el azúcar, el plátano y el café de las montañas siguen siendo importantes.
La actriz de Hollywood María Montez nació en Barahona, y el aeropuerto internacional de la ciudad lleva su nombre. La sierra de Bahoruco que la rodea es zona cafetalera, y los visitantes pueden recorrer pequeñas fincas en lo que la oficina de turismo llama la Ruta del Café.
Barahona queda a unas tres horas por carretera de Santo Domingo, y el Aeropuerto Internacional de Las Américas (SDQ) es la entrada habitual para los viajeros internacionales. El Aeropuerto Internacional María Montez (BRX), a unos 3 kilómetros al norte de la ciudad, tiene pocos vuelos regulares, así que conviene confirmar la oferta vigente antes de contar con él.
Las guaguas unen Barahona con los pueblos de la costa y con los alrededores del Lago Enriquillo, aunque los servicios escasean por la tarde. Un carro alquilado es la mejor forma de recorrer la costa, la zona del larimar y el lago a su ritmo. Los tramos de montaña son empinados y con curvas, y en la vía se cruzan animales y motores, así que conviene manejar con cuidado y de día.
Barahona tiene un clima tropical con estación seca y es muy soleada, con más de 3200 horas de sol al año. Las temperaturas medias diarias van de unos 25 °C en enero a 28 °C en julio, mientras que las montañas sobre la costa son bastante más frescas. Las lluvias alcanzan su máximo en mayo y junio y de nuevo en septiembre y octubre; julio y agosto suelen ser más secos.
La temporada más seca, de diciembre a abril, es la más cómoda para recorrer la zona, y la Semana Santa y las vacaciones de verano llenan de visitantes dominicanos las playas y los ríos. De junio a noviembre conviene seguir los pronósticos de tormentas tropicales, que también pueden traer lluvias fuertes a la montaña.
Sí, para quien busca naturaleza y paisaje lejos de los grandes complejos turísticos. Barahona ofrece una carretera costera espectacular, playas con ríos, las minas de larimar, cafetales en la montaña y excursiones al Lago Enriquillo con sus cocodrilos e iguanas.
A unas tres horas por carretera. La mayoría de los visitantes internacionales llega al Aeropuerto Internacional de Las Américas (SDQ), en Santo Domingo, y sigue en carro hacia el oeste. El Aeropuerto Internacional María Montez (BRX) de Barahona tiene pocos vuelos regulares.
Solo en República Dominicana. El yacimiento principal está en Los Chupaderos, en la sierra de Bahoruco, a unos 10 kilómetros al suroeste de Barahona, donde la piedra se extrae a mano. Las joyas de larimar se venden en toda la región.
En su mayoría no. La costa al sur de Barahona tiene playas de piedra y canto rodado, muchas alimentadas por ríos fríos de montaña que forman pozas de agua dulce, como en San Rafael y Los Patos. El mar abierto puede estar picado, así que las pozas suelen ser mejores para bañarse.
El lago está tierra adentro, al oeste, en la cuenca compartida por las provincias Bahoruco e Independencia. Desde Barahona es una excursión de un día completo en carro, que suele combinarse con la Isla Cabritos, los cocodrilos e iguanas y los petroglifos de Las Caritas.
Es muy recomendable. Las guaguas conectan los pueblos principales, pero con carro se puede parar en playas y miradores de la costa, llegar a la zona del larimar y visitar el Lago Enriquillo sin depender de horarios limitados.
De diciembre a abril, el periodo más seco y cómodo. Julio y agosto también suelen ser bastante secos. Las lluvias alcanzan su máximo en mayo y junio y en septiembre y octubre, y la temporada de huracanes va de junio a noviembre.
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