Pedernales es la capital de la provincia del mismo nombre, en el extremo suroeste de República Dominicana. Está en la costa caribeña, donde el río Pedernales marca la frontera con Haití. Es un pueblo fronterizo pequeño y tranquilo, a unos 335 kilómetros de Santo Domingo, y para la mayoría de los visitantes es la base para recorrer uno de los litorales menos urbanizados del país.
El gran atractivo es Bahía de las Águilas, una playa larga y solitaria de arena clara y agua turquesa dentro del Parque Nacional Jaragua, a la que se llega en lancha o por camino de tierra desde Cabo Rojo. La provincia guarda además la sierra de Bahoruco, con sus pinares y la enorme depresión del Hoyo de Pelempito, y la Laguna de Oviedo, rica en aves. El hospedaje es limitado y sencillo, sobre todo casas de huéspedes, apartamentos y casas en el pueblo, así que es un viaje para quienes valoran la naturaleza salvaje por encima de la comodidad. Un proyecto turístico del gobierno en Cabo Rojo empieza a transformar la zona.
El pueblo de Pedernales es el único lugar de la zona con todos los servicios básicos: supermercados, colmados (tiendas de barrio), combustible, bancos y restaurantes sencillos de pescado fresco. Aquí se concentra la mayor parte del alquiler vacacional, desde habitaciones y pequeños apartamentos hasta casas familiares, y es la base práctica para ir de excursión a Bahía de las Águilas, Cabo Rojo y la sierra de Bahoruco.
En la propia Bahía de las Águilas no hay alojamiento, porque está dentro de un parque nacional. La costa de Cabo Rojo, entre el pueblo y el parque, es donde toma forma el nuevo desarrollo turístico, pero allí las opciones todavía son pocas. Quienes combinan Pedernales con la Laguna de Oviedo o la costa de Barahona a veces reparten su estadía entre dos bases para acortar los trayectos largos.
Bahía de las Águilas es una playa de unos 8 kilómetros en la costa del Parque Nacional Jaragua, a unos 25 kilómetros del pueblo de Pedernales. No hay construcciones sobre la arena, y el agua transparente rebosa de vida marina cerca de la orilla.
Lo habitual es llegar por La Cueva, una pequeña comunidad de pescadores en el promontorio de Cabo Rojo, donde los lancheros del lugar llevan a los visitantes bordeando los acantilados hasta la playa; también se puede llegar a pie o por camino en 4x4. Tras un largo proceso judicial iniciado en 1997, la bahía quedó confirmada como terreno público, y el gobierno ha declarado que no se construirá en sus zonas protegidas. Lleve agua, sombra y protector solar, y llévese toda su basura.
El Parque Nacional Jaragua, creado en 1983, abarca unos 1374 kilómetros cuadrados, en su mayoría marinos, y es una de las áreas protegidas más grandes del Caribe. Incluye las islas Beata y Alto Velo y la salada Laguna de Oviedo, donde se alimentan flamencos y otras aves acuáticas. Su nombre viene de Xaragua, un cacicazgo taíno de la región.
Tierra adentro, el Parque Nacional Sierra de Bahoruco sube desde el matorral seco hasta pinares por encima de los 1800 metros y alberga gran variedad de orquídeas y la mayoría de las aves endémicas de la isla. Su mirador más conocido se asoma al Hoyo de Pelempito, una inmensa depresión triangular de unos 7 kilómetros de largo. Junto con el Lago Enriquillo, estos parques forman una reserva de biosfera de la UNESCO.
Pedernales es un pueblo joven. Se fundó en 1927, durante el gobierno de Horacio Vásquez, con el escritor Sócrates Nolasco como primer administrador y primeros pobladores llegados sobre todo de Duvergé; en 1937 se construyó la carretera hacia Oviedo. Su nombre viene del pedernal, una variedad amarillenta de cuarzo que se encuentra en el río.
En los últimos años el gobierno ha impulsado Cabo Rojo como nuevo polo turístico. Un puerto de cruceros en Cabo Rojo recibió su primer barco el 4 de enero de 2024, se construye un aeropuerto internacional para la zona y hay proyectos hoteleros previstos bajo un fideicomiso público de desarrollo. Las autoridades han dicho que se respetarán las áreas protegidas y los parques nacionales. Los planes y plazos cambian, así que conviene informarse antes de viajar.
Pedernales está a unos 335 kilómetros de Santo Domingo, entre cinco y seis horas en carro vía Barahona y Oviedo, y el Aeropuerto Internacional de Las Américas (SDQ) es la entrada habitual. El trayecto es largo, algunos tramos pueden estar en mal estado y el último cruza zonas despobladas, así que conviene llenar el tanque y llevar agua.
Guaguas (minibuses) y autobuses de larga distancia unen Pedernales con Barahona y Santo Domingo. En el pueblo, los motoconchos (mototaxis) sirven para trayectos cortos, pero el carro es casi imprescindible para Cabo Rojo, la sierra de Bahoruco y la Laguna de Oviedo, y un 4x4 ayuda en los caminos de los parques. Junto a Pedernales hay un paso fronterizo hacia el pueblo haitiano de Anse-à-Pitres; revise bien los requisitos de entrada antes de intentar cruzarlo.
Pedernales tiene un clima semiárido cálido y muy seco: la lluvia apenas promedia unos 500 milímetros al año y las máximas medias rondan los 32 °C. La mayor parte de la lluvia cae en septiembre y octubre, y gran parte del año es seco y soleado, con cactus y bosque seco a lo largo de la costa.
De diciembre a abril es la época más cómoda y concurrida, con menos humedad y días más tranquilos para salir en lancha. El verano es muy caluroso, así que conviene ir a la playa por la mañana y llevar mucha agua. Entre junio y noviembre pueden llegar tormentas tropicales. En la sierra de Bahoruco las temperaturas son mucho más frescas, sobre todo de noche.
La mayoría va en carro desde Pedernales hasta La Cueva, en el promontorio de Cabo Rojo, y desde allí toma una lancha del lugar que bordea la costa hasta la playa. También se puede llegar a pie o por camino en 4x4. Lleve agua, sombra y comida, porque en la playa no hay servicios.
A unos 335 kilómetros, aproximadamente entre cinco y seis horas por carretera vía Barahona. El Aeropuerto Internacional de Las Américas (SDQ) es la entrada internacional habitual. Se construye un aeropuerto para la zona de Cabo Rojo, pero confirme si ya opera antes de contar con él.
No. La bahía está dentro del Parque Nacional Jaragua y no tiene construcciones. Los visitantes se hospedan en el pueblo de Pedernales, donde hay casas de huéspedes, apartamentos y casas, y van a la playa a pasar el día.
De diciembre a abril, la temporada más cómoda, seca y algo menos calurosa, con el mar más tranquilo para las lanchas. En la zona llueve poco todo el año, pero septiembre y octubre son los meses más lluviosos, dentro de la temporada de huracanes de junio a noviembre.
Por Bahía de las Águilas y la costa virgen del Parque Nacional Jaragua, Cabo Rojo, los pinares y el Hoyo de Pelempito en la sierra de Bahoruco, los flamencos de la Laguna de Oviedo y su ubicación en la frontera con Haití.
Sí, para casi todo fuera del pueblo. Con carro se llega a Cabo Rojo, la Laguna de Oviedo y la sierra de Bahoruco, y un 4x4 es útil en los caminos de los parques. Llene el tanque en el pueblo antes de salir hacia los parques.
Sí, para familias que no tienen problema con el alojamiento sencillo y los viajes largos. A los niños les encanta el agua clara de Bahía de las Águilas, pero hay poca sombra, así que lleve protector solar, mucha agua y una sombrilla.
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