Bonao es la capital de la provincia Monseñor Nouel, un pueblo verde y lluvioso en el borde sur del valle del Cibao. Aquí empiezan las estribaciones de la Cordillera Central. Está junto a la Autopista Duarte, a unos 85 kilómetros al norte de Santo Domingo, aproximadamente a una hora en carro, y es una parada natural entre la capital y Santiago desde que se construyó la carretera en la década de 1920.
La mayoría de los visitantes viene por los ríos. Los arroyos fríos de montaña forman saltos y charcos en las lomas alrededor del pueblo, con los saltos de Jima como los más conocidos, y los fines de semana llegan familias de Santo Domingo en busca de un baño fresco. Bonao está orgulloso también de su arte, como cuna del pintor Cándido Bidó, y de su carnaval de febrero. Se presta más para escapadas de fin de semana y paradas en ruta que para estadías largas, con casas y apartamentos en el pueblo y casas de campo cerca de los ríos.
El centro, alrededor del Parque Duarte y la iglesia San Antonio de Padua, tiene apartamentos y casas pequeñas a poca distancia caminando de comercios, restaurantes y la Plaza de la Cultura. Conviene para estadías cortas y para quienes hacen una pausa en la Autopista Duarte, que rodea el pueblo por el este.
Para un fin de semana en la naturaleza, los alrededores de Bonao tienen casas de campo y villas cerca de los ríos y en las lomas, muchas con jardín y piscina, donde el atractivo es el agua fresca y la tranquilidad más que la vida nocturna. A estas casas se llega mejor en carro, porque los caminos rurales pueden ser estrechos y algunos no están asfaltados. Familias y grupos de Santo Domingo suelen alquilarlas para los fines de semana largos.
Los saltos de Jima son el principal atractivo natural de Bonao: cascadas y pozas en las lomas boscosas de las afueras. Más cerca del pueblo, el río Fula y la zona de El Camellón son muy concurridos para bañarse y hacer pasadías, y charcos como La Jaiva, Charco Bonito y La Tinaja son los favoritos de la gente del lugar en las tardes de calor.
La Ruta Real, un recorrido histórico por las montañas de los alrededores, se aprovecha para caminar y observar la naturaleza. Como en Bonao llueve mucho, los ríos crecen rápido tras un aguacero; no se bañe cuando el agua baje turbia o con fuerza, y pregunte antes de ir a charcos apartados.
El pintor Cándido Bidó nació en Bonao en 1936 y llegó a ser uno de los artistas dominicanos más conocidos del siglo XX, famoso por sus amarillos intensos, sus azules turquesa y el sol presente en tantas de sus obras, que celebran las costumbres criollas, la naturaleza y el paisaje. La galería de arte Cándido Bidó y la Plaza de la Cultura mantienen vivo su legado en su pueblo natal.
Bonao también ha dado al país músicos como Luis Días, autor de la canción Baile en la calle, y el cantante Héctor Acosta. Su carnaval, que se celebra en febrero, está considerado entre los más creativos del país: los grupos de cada barrio salen desde sus cuevas, calles cerradas para la ocasión, con disfraces elaborados de aire algo diabólico, y en las noches de carnaval suele haber conciertos en el Parque Duarte.
Bonao es uno de los asentamientos más antiguos de República Dominicana. En 1495, Bartolomé Colón mandó construir aquí una fortaleza para sofocar la resistencia del cacique taíno Bonao, que dio nombre al pueblo. El fuerte fue luego bastión de Francisco Roldán, cuya rebelión contra los hermanos Colón comenzó en 1497 y terminó en 1498. Bonao recibió el título de villa y escudo de armas en 1508, cuando la minería de oro sostenía su economía.
El pueblo decayó al agotarse el oro y no fue municipio hasta 1865. Su crecimiento moderno llegó con la Autopista Duarte en los años veinte, el cultivo de arroz en el valle y la minería de níquel en las lomas cercanas. El censo de 2022 registró unos 145 000 habitantes en el municipio, al que popularmente se conoce como la Villa de las Hortensias.
Llegar a Bonao es sencillo: la Autopista Duarte (DR-1) pasa al este del pueblo, a una hora de Santo Domingo, y los autobuses interurbanos y guaguas que van de la capital a Santiago paran aquí. Desde el Aeropuerto Internacional de Las Américas (SDQ), al otro lado de Santo Domingo, hay que sumar el tiempo de cruzar la ciudad. El Aeropuerto Internacional del Cibao (STI), cerca de Santiago, es una alternativa por el norte.
En el pueblo, las motos y las pasolas (motonetas) son el medio de transporte más común, y es fácil encontrar motoconchos (mototaxis) y taxis. Un carro facilita mucho llegar a los saltos, los ríos y las casas de campo de las afueras, y seguir hacia Jarabacoa o Constanza.
Bonao tiene un clima de selva tropical, con lluvias repartidas todo el año y más de 2200 milímetros anuales, un total muy alto. Mayo y los meses de agosto a noviembre suelen ser los más lluviosos. Las temperaturas rondan habitualmente entre 23 y 28 °C, y las lomas mantienen agradables las noches.
Se puede visitar todo el año, y sus ríos invitan más que nunca en los meses calurosos del verano. Febrero es la época de más movimiento, con los fines de semana de carnaval. Los fines de semana largos y la Semana Santa traen muchos visitantes de la capital a los ríos, así que las casas cerca del agua conviene reservarlas con tiempo para esas fechas.
A unos 85 kilómetros, aproximadamente una hora por la Autopista Duarte, según el tránsito para salir de la capital. Bonao está sobre la ruta principal hacia el norte, así que también es una parada fácil camino de Santiago, Jarabacoa o Constanza.
Por sus ríos, saltos y charcos, en especial los saltos de Jima; por su carnaval de febrero; y por su herencia artística como cuna del pintor Cándido Bidó. Es además uno de los pueblos más antiguos del país, surgido alrededor de una fortaleza en 1495.
Entre los lugares más visitados están los saltos de Jima, el río Fula y la zona de El Camellón, y charcos como La Jaiva, Charco Bonito y La Tinaja. Evite bañarse después de lluvias fuertes, cuando los ríos crecen y la corriente aumenta.
En febrero, como la mayoría de los carnavales dominicanos, con desfiles y actividades los fines de semana durante todo el mes. Los grupos salen de sus barrios con disfraces elaborados y suele haber conciertos en el Parque Duarte. Consulte el programa local para las fechas exactas.
Sí, para un fin de semana tranquilo entre ríos y saltos o como pausa en un viaje largo por el Cibao. La mayoría se queda una o dos noches, a menudo en una casa de campo con piscina cerca del agua.
En el centro se puede andar a pie o en motoconcho y taxi. Para llegar a los saltos, los ríos y las casas de campo, y para seguir hacia la montaña, lo más práctico es tener carro.
Sí. Bonao recibe en promedio más de 2200 milímetros de lluvia al año y no tiene una verdadera estación seca; mayo y de agosto a noviembre suelen ser los meses más lluviosos. Los aguaceros suelen ser cortos, pero pueden hacer crecer los ríos muy rápido.
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