Nagua

Nagua es la capital de la provincia María Trinidad Sánchez, una ciudad comercial y animada en la costa baja del nordeste de la República Dominicana, sobre la carretera que une Puerto Plata con la península de Samaná. Con unos 81.000 habitantes en el municipio, tiene un ambiente plenamente dominicano: un malecón frente al mar, motoconchos por todas partes y, en la llanura detrás del pueblo, arrozales, cacao y cocoteros.

Pocos turistas extranjeros se quedan aquí, y ese es su atractivo para quien busca la vida dominicana de todos los días, playas largas frecuentadas sobre todo por la gente del lugar y fiestas muy vivas. La ubicación también es práctica: el Aeropuerto Internacional Samaná El Catey queda a solo 15 o 20 minutos, y Cabrera, Río San Juan y la península de Samaná están a mano. El alquiler vacacional consiste sobre todo en apartamentos y casas familiares en el pueblo, además de casas de playa por la costa al norte del centro, muy buscadas por visitantes dominicanos los fines de semana y feriados.

Dónde alojarse en Nagua

El centro, alrededor de las calles principales y el malecón, es la base más práctica. Supermercados, bancos, farmacias, colmados (tiendas de barrio) y restaurantes quedan a pie, y de aquí salen guaguas en todas direcciones. Los apartamentos del centro convienen a quien quiere los servicios cerca y no le molesta un ambiente urbano animado y a veces ruidoso.

Al norte del centro, la carretera de la costa hacia Cabrera pasa por una serie de playas locales con casas de playa y pequeñas casas de vacaciones que se alquilan por noche o por semana; es la opción para una estancia más tranquila cerca de la arena. Quien viene sobre todo a recorrer la península de Samaná, a una hora más o menos, suele usar Nagua como base práctica, y quien quiere más servicios turísticos reparte el viaje con Las Terrenas o Cabrera.

Playas y malecón

El malecón de Nagua, el paseo frente al mar, ha sido remodelado y es el punto de encuentro del pueblo al caer la tarde, con vista abierta al Atlántico. El municipio da a un largo litoral de playa, y la costa al norte del pueblo tiene varias playas locales con nombre propio, entre ellas Los Gringos, La Brava y la Poza de Bojolo, que se limpian en operativos municipales.

Playa Boba, más al norte, es una playa amplia de arena donde un río llega al mar, con una laguna y manglares muy usados por quienes reman en pequeños botes inflables; después de las lluvias, el agua del río en la playa puede verse turbia. La mayoría de las playas dan al océano abierto, así que el oleaje y las corrientes cambian de un día a otro. Báñese donde se bañan las familias del lugar y no entre al agua con el mar picado.

Historia: de Boca de Nagua a capital provincial

El pueblo nació en el siglo XIX como una aldea de pescadores de dos hileras de casas junto a la bahía, en la desembocadura del río Nagua, y se conocía como Boca de Nagua. Entonces el centro comercial y político de la zona era Matanzas, un poco al sur, cuyo pequeño muelle movía el comercio costero entre Puerto Plata y Samaná.

Nagua se convirtió en municipio el 27 de junio de 1938 y, durante la dictadura de Rafael Trujillo, recibió el nombre de Villa Julia Molina en honor a la madre del dictador; recuperó su nombre actual tras la caída del régimen. En 1946, un fuerte terremoto y el maremoto que le siguió destruyeron Matanzas, y muchas de sus familias se trasladaron a Nagua. Matanzas sobrevive en la pequeña comunidad de Matancita, justo al sur del límite urbano.

Campo, fiestas y vida local

La economía de Nagua se apoya en las tierras de cultivo que la rodean. La llanura costera produce arroz, coco, cacao, maní, naranjas y viandas, y decenas de fincas lecheras abastecen de leche a la región, así que los mercados y colmados están bien surtidos de productos frescos. Las remesas de los nagüeros que viven en el exterior son otro pilar, y con ellas han llegado nuevos comercios y sucursales bancarias.

El calendario del pueblo está lleno. El 20 de enero, el Día del Nagüero Ausente recibe a quienes se han ido a vivir fuera. En febrero el carnaval llena las calles, con desfiles de comparsas a finales de mes. Las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Altagracia, que se celebran desde 1935, comienzan con un novenario. Visitar el pueblo durante una de estas celebraciones es la mejor forma de verlo en su momento más animado.

Excursiones desde Nagua

Cabrera, a unos 35 o 40 kilómetros al norte, tiene la cala mansa de Playa El Diamante, las lagunas de agua dulce de la Laguna Dudú y los acantilados del Parque Nacional Cabo Francés Viejo. Más allá, Río San Juan ofrece paseos en bote por los manglares de la Laguna Gri-Gri y las olas de Playa Grande.

Hacia el sureste, la carretera entra en la península de Samaná. El pueblo de Samaná, a una hora aproximadamente, es la base para ver ballenas jorobadas en la bahía de Samaná, más o menos de enero a marzo, y la costa norte de la península está bordeada de playas con cocoteros en torno a Las Terrenas. Hacia el interior, la ciudad de San Francisco de Macorís queda también a cerca de una hora en carro.

Cómo llegar y moverse

El Aeropuerto Internacional Samaná El Catey (AZS), también llamado Aeropuerto Internacional Presidente Juan Bosch, está a unos 15 o 20 minutos de Nagua y es el aeropuerto internacional más cercano. Santo Domingo queda a unas dos o tres horas por carretera, según la ruta; la Carretera del Nordeste es la opción más rápida. Santiago está a unas dos horas y Puerto Plata a unas dos horas y media.

En el pueblo, los motoconchos (mototaxis) son el principal medio de transporte, junto con carros y minibuses de rutas fijas. Las guaguas recorren la carretera de la costa hacia Cabrera y Río San Juan. El carro resulta útil para las casas de playa fuera del centro y para las excursiones.

Clima y cuándo ir

Nagua tiene un clima tropical de selva: caluroso y húmedo todo el año, con máximas medias que van de unos 28,5 °C en enero a cerca de 31 °C a finales del verano y alrededor de 1.900 milímetros de lluvia al año, repartidos en unos 138 días. Los aguaceros suelen ser cortos, pero el pueblo está a pocos metros sobre el nivel del mar y las lluvias fuertes pueden inundar las calles bajas.

De diciembre a abril es la temporada más popular en la costa norte, con febrero y marzo como los meses más secos, y coincide en parte con la temporada de ballenas en la cercana bahía de Samaná. Enero y febrero son además meses de fiesta en el pueblo. De junio a noviembre rige la temporada de huracanes del Atlántico, con su punto álgido entre agosto y octubre.

Bueno saber

¿Vale la pena visitar Nagua?

Sí, para quien busca un pueblo genuinamente dominicano y no un resort. Nagua tiene un malecón animado, playas locales largas, fiestas y mercados, y es una base práctica para Cabrera, Río San Juan y la península de Samaná, con el aeropuerto de El Catey muy cerca.

¿A qué distancia está Nagua del aeropuerto Samaná El Catey?

El Aeropuerto Internacional Samaná El Catey (AZS) está a unos 15 o 20 minutos de Nagua en carro, por lo que es el aeropuerto internacional más cercano. El Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón (POP), cerca de Puerto Plata, queda a unas dos horas y media.

¿Dónde conviene alojarse en Nagua?

En el centro, cerca del malecón, para tener tiendas, restaurantes y transporte a mano, o en una casa de playa por la carretera de la costa hacia Cabrera para días más tranquilos junto al mar. Quien recorre la península de Samaná suele usar Nagua como base.

¿Qué playas hay cerca de Nagua?

La costa al norte del pueblo tiene una serie de playas locales, como Los Gringos, La Brava, la Poza de Bojolo y Playa Boba. Más al norte, Playa El Diamante, en Cabrera, tiene aguas mansas, y Playa Grande, en Río San Juan, es conocida por su surf.

¿Cómo se llamaba antes Nagua?

El pueblo nació como Boca de Nagua, una aldea de pescadores en la desembocadura del río Nagua. Desde 1938 se llamó Villa Julia Molina, por la madre del dictador Rafael Trujillo, y recuperó el nombre de Nagua tras la caída del régimen.

¿Se pueden ver ballenas desde Nagua?

Desde el pueblo no, pero las ballenas jorobadas se reúnen en la cercana bahía de Samaná más o menos de enero a marzo. Las lanchas de observación salen de la península de Samaná, a cerca de una hora de Nagua, así que la excursión de un día es sencilla en temporada.

¿Hace falta carro en Nagua?

En el centro no: los motoconchos, los carros y los minibuses de ruta cubren los trayectos cortos, y las guaguas recorren la costa. El carro es útil si se aloja en una casa de playa fuera del pueblo o piensa hacer excursiones a Cabrera, Río San Juan o Samaná.

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Fuentes (7)