Dubái es la ciudad más poblada de los Emiratos Árabes Unidos, un puerto comercial del golfo Pérsico que pasó de aldea perlera a gran centro internacional. Viven aquí unos cuatro millones de personas, en su gran mayoría extranjeras, y la ciudad se extiende muchos kilómetros por la costa, desde los barrios antiguos junto al Dubai Creek hasta las torres de Downtown y Dubai Marina.
Los viajeros llegan buscando sol en invierno, largas playas públicas, los zocos de Deira y Bur Dubai, paisajes de desierto a poca distancia y un horizonte encabezado por el Burj Khalifa, de 828 metros. Es un destino para familias, parejas, viajeros en escala y quienes huyen del invierno del norte; el verano, muy caluroso y húmedo, conviene a quienes se quedan cerca de la piscina y del aire acondicionado. El alquiler vacacional va desde estudios en rascacielos hasta villas y casas adosadas cerca del mar, y el barrio que elija marca el viaje tanto como la temporada, porque unas zonas se recorren a pie junto a la playa y otras se alcanzan mejor en metro o taxi.
Dubái es muy extensa, así que la zona elegida decide cuánto tiempo pasará en taxi. Downtown Dubai, construido alrededor del Burj Khalifa y la Fuente de Dubái, conviene a quienes llegan por primera vez y quieren los grandes monumentos, el metro y muchos lugares para comer a la puerta. Business Bay, justo al sur junto a la prolongación del Creek, es un barrio de torres de apartamentos con Downtown al alcance.
Dubai Marina y Jumeirah Beach Residence (JBR) son para quienes buscan playa y ambiente: el frente marítimo de JBR, de 1,7 km, da a una playa pública abierta, y el tranvía y el metro paran cerca. Palm Jumeirah, la isla artificial con forma de palmera, reúne sobre todo villas, apartamentos y resorts para una estancia tranquila. Jumeirah, un barrio costero de casas bajas y villas, va bien a familias que quieren espacio cerca de Kite Beach y Umm Suqeim Beach. Para historia y carácter, Bur Dubai y Deira, frente a frente a ambos lados del Creek, conservan los zocos, las abras y las casas con torres de viento.
Todo empezó en el Creek, una ensenada que entra unos 14 km tierra adentro y separa Bur Dubai de Deira. A comienzos del siglo XVIII ya existía aquí una aldea de pescadores y perleros, y en 1833 se instaló la tribu Al Bu Falasah, fundadora de la dinastía Maktoum, que aún gobierna. Puerto libre desde 1901, Dubái atrajo a comerciantes de todo el Golfo, y el dragado iniciado en los años cincuenta abrió el Creek a barcos mayores. En 1966 se halló petróleo frente a la costa, y el 2 de diciembre de 1971 Dubái y otros cinco emiratos formaron los Emiratos Árabes Unidos.
El barrio de Al Fahidi, o Al Bastakiya, conserva casas con patio y torres de viento construidas por comerciantes persas desde la década de 1890. Al lado, el fuerte de Al Fahidi, de hacia 1787 y considerado el edificio más antiguo de Dubái, alberga desde hace años el Museo de Dubái. Enfrente, el Zoco del Oro de Deira sigue junto a los muelles de los dhows, y las abras cruzan de una orilla a otra.
El Dubái moderno es un escaparate de arquitectura ambiciosa y tierras ganadas al mar. En Downtown, el Burj Khalifa, terminado en 2010, tiene miradores muy por encima de la ciudad, y la Fuente de Dubái ofrece espectáculos en el lago a sus pies. El Museo del Futuro, abierto en 2022 en un edificio en forma de anillo cubierto de caligrafía árabe, explora la ciencia y la tecnología, y el Dubai Frame, de unos 150 metros, en el parque Zabeel, mira al viejo Dubái al norte y a la ciudad nueva al sur. El Museo Etihad, en Jumeirah, cuenta la historia de la unión donde se firmó en 1971.
Entre las playas públicas están Kite Beach, Umm Suqeim Beach, JBR Open Beach y el parque de playa de Al Mamzar. Puede haber corrientes de resaca: báñese solo donde haya socorristas y respete las banderas. Al fondo del Creek, el santuario de Ras Al Khor, protegido desde 1998, tiene observatorios sobre humedales donde los flamencos son uno de los grandes atractivos.
Más allá de los suburbios empiezan las dunas, más altas y rojizas hacia el este. La Reserva de Conservación del Desierto de Dubái, creada en 2002, protege unos 225 kilómetros cuadrados, alrededor del 5 % del emirato, y allí se ha reintroducido el órice árabe. Las salidas al desierto, desde recorridos por las dunas hasta campamentos al atardecer, están entre las excursiones más populares; hágalas con un operador autorizado y, si puede, en los meses frescos.
Hatta, un enclave de Dubái en las montañas de Hajar, a unos 134 km al este de la ciudad, es otro mundo: picos rocosos, el embalse de la presa de Hatta, donde se practica kayak, y una aldea patrimonial de casas de montaña restauradas cerca de una mezquita de 1780. Sharjah, el emirato vecino al noreste, es conocido por sus museos y fue Capital Mundial del Libro de la UNESCO en 2019. Abu Dabi, la capital del país, queda costa abajo hacia el suroeste y merece un día completo para ver la Gran Mezquita Sheikh Zayed y el Louvre Abu Dhabi.
El Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB), base de Emirates, está en el distrito de Al Garhoud, a unos 5 km al este del centro, y tiene dos estaciones de la línea Roja del metro. El Aeropuerto Internacional Al Maktoum (DWC), a unos 37 km al suroeste, recibe una parte menor de los vuelos. Los requisitos de entrada dependen de la nacionalidad: algunos pasaportes están exentos de visado y otros necesitan tramitarlo antes del viaje, así que consulte los canales oficiales de los Emiratos.
El metro de Dubái, abierto en 2009, tiene dos líneas sin conductor, Roja y Verde, que unen el aeropuerto, los barrios del Creek, Downtown y Dubai Marina. Un tranvía recorre la avenida Al Sufouh desde Dubai Marina y un monorraíl da servicio a Palm Jumeirah. Los taxis, autorizados por la Autoridad de Carreteras y Transporte (RTA), se reconocen por su carrocería color crema; los de techo rosa, conducidos por mujeres, atienden solo a mujeres y familias. Las abras, barcas tradicionales de madera, son la forma clásica de cruzar el Creek. Se circula por la derecha.
Dubái tiene un clima desértico cálido y la mayoría de los días son soleados. El invierno es la época más agradable: en enero, el mes más fresco, las máximas medias rondan los 24 °C y las noches bajan a unos 14 °C, así que conviene llevar una prenda ligera para la noche. El verano es largo, muy caluroso y húmedo; en agosto las máximas medias llegan a unos 40 °C, con noches cercanas a 30 °C, y la humedad hace que la sensación sea mucho mayor, por lo que es mejor dejar las actividades al aire libre para primera hora y la tarde.
Llueve poco, alrededor de 80 mm al año, pero algunos días caen aguaceros fuertes, y en abril de 2024 la ciudad sufrió graves inundaciones. Los meses de noviembre a marzo, más o menos, son ideales para la playa, los paseos por la ciudad antigua y el desierto, y también los más concurridos. La primavera y el otoño son transiciones cálidas. En cualquier época, beba mucha agua, use protección solar alta y busque sombra a mediodía.
Dubái es cosmopolita, pero forma parte de un país musulmán con leyes sobre el comportamiento en público. Vista con recato en centros comerciales y zocos, reserve el traje de baño para playas y piscinas y pida permiso antes de fotografiar a alguien. Las muestras de afecto en público están mal vistas. El alcohol se sirve en locales con licencia, pero beber en la calle es ilegal, y en el vecino Sharjah está prohibido beber o poseer alcohol. Durante el Ramadán, cuyas fechas se adelantan unos 11 días cada año, no coma, beba ni fume en público de día. La mezquita de Jumeirah recibe a no musulmanes en visitas del Centro Sheikh Mohammed para el Entendimiento Cultural.
Las viviendas vacacionales deben registrarse y ser aprobadas por el Departamento de Economía y Turismo de Dubái (DET), antes DTCM, antes de anunciarse o recibir huéspedes. Las normas cambian, así que consulte los requisitos vigentes del DET, y las recomendaciones de viaje actuales de su gobierno, antes de salir.
Los meses frescos, más o menos de noviembre a marzo, son los más agradables, con máximas de unos 24 °C en enero y noches templadas. El verano es muy caluroso y húmedo, con máximas de unos 40 °C en agosto, así que en esa época conviene hacer las visitas al aire libre por la mañana temprano o al atardecer.
Downtown Dubai es ideal para una primera visita, con el Burj Khalifa y el metro cerca. Dubai Marina y JBR son lo mejor para playa y ambiente, Palm Jumeirah para la calma de un resort, Jumeirah para villas cerca de playas públicas, y Bur Dubai o Deira para los zocos y el viejo Creek.
El Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB) está en Al Garhoud, a unos 5 km al este del centro, y tiene dos estaciones de la línea Roja del metro. En taxi se llega rápido a Downtown y a los barrios del Creek; Dubai Marina y Palm Jumeirah quedan más lejos, siguiendo la costa.
Por lo general no. El metro, el tranvía, el monorraíl, los autobuses y los numerosos taxis autorizados cubren los barrios principales, y las abras cruzan el Creek. El coche resulta útil para Hatta, el desierto y viajes más largos a Abu Dabi u otros emiratos. Se circula por la derecha y hay mucho tráfico en horas punta.
Sí. Playas públicas con socorristas, parques, museos como el Museo Etihad y el Museo del Futuro, y barrios familiares como Jumeirah y Dubai Marina hacen que viajar con niños sea sencillo. Lo mejor es ir en los meses frescos, cuando la playa y los paseos resultan agradables.
Ropa ligera y discreta para los lugares públicos como centros comerciales y zocos, con hombros y rodillas cubiertos. El traje de baño es para playas y piscinas. Quien visite la mezquita de Jumeirah debe vestir con recato y seguir las indicaciones en la entrada. Las normas pueden cambiar, así que consulte la información vigente antes de viajar.
Sí. El Departamento de Economía y Turismo de Dubái (DET), antes DTCM, exige que las viviendas vacacionales se registren, sean aprobadas y cuenten con un permiso de vivienda vacacional antes de anunciarse o recibir huéspedes. Propietarios y anfitriones deben consultar los requisitos vigentes del DET, que se actualizan de vez en cuando.
Con cuatro o cinco días hay tiempo para Downtown y el Burj Khalifa, el Creek y sus zocos, un día de playa y una tarde en el desierto. Con una semana se pueden añadir Hatta, los museos de Sharjah o un día en Abu Dabi sin prisas.
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