Road Town, en Tortola, es la capital de las Islas Vírgenes Británicas, y esta guía recorre todo el territorio, con Virgin Gorda, Anegada y Jost Van Dyke. Las islas son un territorio británico de ultramar situado justo al este de las Islas Vírgenes de Estados Unidos, formado por unas 60 islas y cayos, de los que unos 16 están habitados, con una superficie total de aproximadamente 150 kilómetros cuadrados.
Son famosas sobre todo por la navegación a vela: canales resguardados, distancias cortas y alisios constantes las convierten en uno de los principales centros de alquiler de veleros del Caribe, y muchos chárteres zarpan del puerto de Road Town. En tierra, Tortola ofrece carreteras de montaña, una serie de playas en su costa norte y la mayoría de las villas, apartamentos y casas de huéspedes en alquiler vacacional. Virgin Gorda es conocida por las enormes rocas de granito de The Baths, la llana Anegada por su largo arrecife y sus playas desiertas, y la pequeña Jost Van Dyke por sus bares de playa. El ritmo es pausado, ideal para parejas, navegantes, buzos y familias que disfrutan saltar de isla en isla en ferri.
Road Town, en Road Harbour, en el centro de la costa sur de Tortola, conviene a quien quiere restaurantes, tiendas, marinas y conexiones de ferri a mano, y es la base natural para empezar o terminar un chárter de velero. En sus alrededores y en las colinas hay apartamentos con vista al puerto.
La costa norte de Tortola concentra la mayoría de las estancias de playa: Cane Garden Bay tiene una curva de arena con lugares para comer, mientras que Brewer's Bay, Long Bay, Smuggler's Cove, Josiah's Bay y Lambert Beach son más tranquilas, con villas en las laderas. El West End es práctico para los ferris a las Islas Vírgenes de Estados Unidos y a Jost Van Dyke, y el East End queda cerca del aeropuerto de Beef Island.
Virgin Gorda conviene a quien busca un ritmo más lento, con villas cerca de Spanish Town, The Baths y el resguardado North Sound. Anegada y Jost Van Dyke tienen pocos alquileres y casas de huéspedes, perfectos para una escapada tranquila.
Tortola es una isla volcánica y montañosa de unos 19 kilómetros de largo y 5 de ancho, que culmina en el monte Sage, con unos 520 metros, el punto más alto del territorio. Sus laderas altas forman el Parque Nacional Sage Mountain, declarado en 1964 como el primer parque nacional de las islas, con senderos por un bosque que antes cubría buena parte de la isla. Las carreteras son muy empinadas, así que incluso los trayectos cortos llevan tiempo.
Road Town debe su nombre al término náutico roads, un fondeadero menos protegido que un puerto pero de fácil acceso para los barcos. En terrenos ganados al mar, en Wickham's Cay, están los edificios comerciales y gubernamentales más nuevos y una gran marina, y Road Town es uno de los principales centros del Caribe para el alquiler de veleros sin tripulación. Los sitios coloniales de Fort Burt y Fort George, el Sunday Morning Well, donde se proclamó la abolición de la esclavitud el 1 de agosto de 1834, y el jardín botánico ofrecen un paseo sencillo.
En Virgin Gorda, The Baths es una zona de playa donde enormes rocas de granito, algunas de unos 12 metros de largo, forman pozas, túneles y grutas abiertas al mar; es parque nacional desde 1990, junto con las bahías vecinas. North Sound, en el otro extremo de la isla, es una bahía amplia y tranquila protegida por arrecifes e islas menores, muy apreciada por los navegantes.
Anegada, a unos 24 kilómetros al norte de Virgin Gorda, es la única isla habitada del grupo formada por coral y caliza en lugar de roca volcánica; su punto más alto apenas alcanza unos 8,5 metros sobre el mar. La rodean largas playas blancas y el arrecife Horseshoe, de unos 29 kilómetros, que ha causado cientos de naufragios. Jost Van Dyke, al noroeste de Tortola, es famosa por los bares de playa de White Bay y Great Harbour. Junto al canal Sir Francis Drake, el pecio del RMS Rhone, hundido en un huracán en 1867, está en un parque nacional marino, y las cuevas marinas de Norman Island son ideales para el esnórquel.
Cristóbal Colón avistó las islas en su segundo viaje, en 1493, y las llamó Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes, por la leyenda de santa Úrsula y sus 11.000 vírgenes; el nombre se abrevió después a Islas Vírgenes. España nunca las colonizó y fueron refugio de piratas. Los neerlandeses tenían un asentamiento en Tortola en 1648, los ingleses tomaron la isla en 1672 y llegaron las plantaciones de caña trabajadas por africanos esclavizados. Tras el fin de la esclavitud en 1834, la caída del precio del azúcar y los huracanes trajeron la decadencia.
El territorio se convirtió en colonia separada en 1960 y obtuvo autonomía en 1967, y desde 1959 usa el dólar estadounidense, reflejo de sus estrechos lazos con las islas vecinas de Estados Unidos. Su música tradicional es el fungi, que tocan las scratch bands y que debe su nombre al plato local de harina de maíz, a menudo con quimbombó. La Spring Regatta, una semana de regatas que se celebra desde 1972 para botes ligeros y grandes yates, es el principal evento náutico del territorio.
El Aeropuerto Internacional Terrance B. Lettsome (EIS), en Beef Island, frente al extremo este de Tortola y unido a ella por el puente Queen Elizabeth II, recibe vuelos regionales cortos, sobre todo desde San Juan de Puerto Rico y otras islas cercanas. Muchos visitantes prefieren volar al Aeropuerto Cyril E. King (STT), en St. Thomas, en las Islas Vírgenes de Estados Unidos, y tomar un ferri a Road Town o al West End, donde pasan migración. Pequeños aeropuertos en Virgin Gorda y en Anegada, el Auguste George (NGD), reciben avionetas.
Los ferris unen Tortola con Virgin Gorda, Jost Van Dyke y Anegada, y también hay barcos de alquiler y taxis acuáticos. En tierra se conduce por la izquierda, aunque la mayoría de los autos tienen el volante a la izquierda porque se importan de Estados Unidos. Las carreteras son empinadas, estrechas y sinuosas, y con lluvia puede haber baches y caída de piedras. Hay taxis y camionetas abiertas llamadas safaris, y un auto de alquiler es útil para recorrer las playas de Tortola.
Las Islas Vírgenes Británicas tienen un clima tropical cálido, suavizado por los alisios, y la temperatura cambia poco durante el año: en Road Town las máximas rondan los 29 grados en invierno y los 32 en verano. La lluvia anual es de unos 1.150 milímetros, más en las colinas y menos en la costa; febrero y marzo suelen ser los meses más secos, y de septiembre a noviembre los más lluviosos. La temporada principal de villas y chárteres va más o menos de diciembre a abril.
Los huracanes del Atlántico pueden formarse entre junio y noviembre. El 6 de septiembre de 2017, el huracán Irma, de categoría 5, causó grandes daños en todo el territorio, sobre todo en Tortola, y la recuperación tomó años. Un seguro de viaje y planes flexibles son recomendables a fines del verano y en otoño. El final de la primavera y el comienzo del verano suelen traer brisa constante, mar en calma y más disponibilidad, buen momento para navegar y bucear.
Se puede volar al Aeropuerto Internacional Terrance B. Lettsome (EIS), en Beef Island, normalmente vía San Juan u otra isla cercana. Muchos visitantes vuelan en cambio al Aeropuerto Cyril E. King (STT), en St. Thomas, y toman un ferri a Road Town o al West End de Tortola, donde pasan migración.
Tortola tiene la mayor oferta de villas y apartamentos, la capital y casi todas las conexiones de ferri, ideal para una primera visita y para quienes alquilan velero. Virgin Gorda conviene para una estancia pausada cerca de The Baths y North Sound. Anegada y Jost Van Dyke son para quien busca islas pequeñas y tranquilas.
El dólar estadounidense es la moneda oficial de las Islas Vírgenes Británicas desde 1959, aunque el territorio sea británico. Las tarjetas se aceptan ampliamente en Tortola y Virgin Gorda, pero conviene llevar efectivo en las islas pequeñas y para taxis y bares de playa.
De diciembre a abril es la temporada principal, con tiempo más seco y vientos constantes para navegar. Febrero y marzo suelen ser los meses más secos. La temporada de huracanes del Atlántico va de junio a noviembre, y de septiembre a noviembre suele llover más, así que conviene tener planes flexibles.
En Tortola un auto de alquiler ayuda a recorrer varias playas, pero las carreteras son empinadas y estrechas y se conduce por la izquierda. Los taxis y las camionetas safari son una alternativa. En Virgin Gorda, Anegada y Jost Van Dyke muchos visitantes se arreglan con taxis, a pie y en barco.
The Baths es una zona de playa en el extremo sur de Virgin Gorda donde enormes rocas de granito, formadas en las profundidades y expuestas por la erosión, crean pozas, túneles y grutas abiertas al mar. Es parque nacional desde 1990 y un lugar muy popular para nadar y hacer esnórquel.
Sí. Aguas resguardadas, distancias cortas entre islas y alisios constantes hacen de las Islas Vírgenes Británicas una de las principales zonas de vela del Caribe. Road Town es una gran base de chárteres sin tripulación, y fondeaderos como North Sound, Great Harbour en Jost Van Dyke y el Bight de Norman Island son paradas habituales.
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