Puerto Ayora es la ciudad más grande de las islas Galápagos, en la costa sur de la isla Santa Cruz, en el centro del archipiélago. Las islas están a unos 900 kilómetros de la costa del Ecuador. Puerto Ayora lleva el nombre del presidente ecuatoriano Isidro Ayora, tenía unos 12.700 habitantes en el censo de 2022 y alberga la sede del Parque Nacional Galápagos y la Estación Científica Charles Darwin.
Las Galápagos son famosas por una fauna que no existe en ningún otro lugar, desde tortugas gigantes e iguanas marinas hasta los pinzones y cucuves que ayudaron a Charles Darwin a desarrollar su teoría de la evolución. Puerto Ayora es la base principal para los viajes en tierra: los visitantes caminan hasta Tortuga Bay, nadan en Las Grietas, ven tortugas en la parte alta y verde de la isla y toman barcos de excursión a islas cercanas. El alojamiento va desde casas de huéspedes y apartamentos en el pueblo hasta casas en los poblados más frescos de la parte alta. Casi toda la tierra de las islas es parque nacional, así que las visitas siguen normas estrictas y todos los visitantes pagan la tasa de ingreso por conservación.
El centro de Puerto Ayora, a lo largo de la avenida Charles Darwin y el malecón de bahía Academia, conviene a la mayoría: el muelle principal de taxis acuáticos y barcos de excursión, las tiendas, los restaurantes y la estación científica quedan a poca distancia a pie. Unas cuadras tierra adentro las calles son más tranquilas y abundan los apartamentos y casas de huéspedes familiares. Al otro lado de la bahía, en taxi acuático, la zona de Punta Estrada es más calmada y está cerca de Las Grietas.
En la parte alta, poblados como Bellavista y Santa Rosa son verdes y frescos, con fincas y tortugas cerca; convienen a quien tiene carro o taxi y busca espacio y tranquilidad.
Muchos visitantes reparten su estancia entre islas. Puerto Baquerizo Moreno, en San Cristóbal, es la capital provincial y tiene aeropuerto propio, y Puerto Villamil, en Isabela, es más pequeño y relajado, con playas largas. Alojarse en tierra en lugar de hacer un crucero da más libertad y tiempo en tierra, pero menos islas remotas.
La Estación Científica Charles Darwin, a orillas de bahía Academia, realiza investigación y conservación desde los años sesenta y tiene un área de visitantes para conocer a las tortugas gigantes. Tortuga Bay, al final de un sendero pavimentado de unos 2,5 kilómetros desde el borde del pueblo, tiene una larga playa blanca donde descansan iguanas marinas y, más allá, una ensenada resguardada donde sí se permite nadar; los visitantes se registran al inicio del sendero.
Las Grietas, una profunda grieta de agua salobre y cristalina, queda a poca distancia a pie desde Punta Estrada. En la parte alta, las tortugas gigantes andan libres por fincas y reservas, y se puede caminar por túneles de lava, ver los cráteres gemelos de Los Gemelos y pasear entre bosques de scalesias, margaritas del tamaño de un árbol. La playa El Garrapatero, en la costa este, es más tranquila. Desde Puerto Ayora salen barcos a islas cercanas para hacer snorkel y caminatas guiadas.
Alrededor del 97 por ciento de la tierra de las islas es Parque Nacional Galápagos, y el mar que las rodea es reserva marina. Todo visitante debe pagar la tasa de ingreso por conservación, un cobro oficial fijado por las autoridades ecuatorianas que varía según la edad, la nacionalidad y la residencia, con tarifas menores para ecuatorianos y residentes en Ecuador. Los montos se revisan de vez en cuando, así que consulte el tarifario oficial vigente de la Dirección del Parque Nacional Galápagos antes de viajar.
Antes de volar desde Quito o Guayaquil, los visitantes necesitan además la Tarjeta de Control de Tránsito, que el Consejo de Gobierno de Galápagos emite con un cobro oficial, y el equipaje pasa una inspección de bioseguridad. Las normas del parque incluyen mantener al menos 2 metros de distancia de los animales, no tocarlos ni alimentarlos, no salir de los senderos marcados, visitar la mayoría de los sitios con un guía naturalista autorizado, no llevarse nada natural, no ingresar alimentos, plantas ni animales, y no fumar, hacer fogatas ni usar flash.
No hay pruebas firmes de que alguien llegara a las Galápagos antes de 1535, cuando los barcos del obispo Tomás de Berlanga arribaron por accidente. Durante siglos las islas fueron refugio de piratas y balleneros, cuyas cabras y ratas dañaron los hábitats nativos. Ecuador reclamó el archipiélago en 1832, y en 1835 Charles Darwin pasó unas cinco semanas aquí a bordo del HMS Beagle; sus observaciones de las especies isleñas alimentaron después su teoría de la evolución por selección natural.
En 1959, cien años después de El origen de las especies, Ecuador declaró parque nacional la mayor parte de la tierra, y ese mismo año se creó la Fundación Charles Darwin. Las islas estuvieron entre los primeros lugares inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, en 1978, y la protección se extendió luego a la reserva marina. Puerto Ayora creció con el turismo desde los años sesenta y hoy mezcla familias nacidas en las islas y personas llegadas del Ecuador continental. El español es la lengua principal.
Los vuelos desde Quito (UIO) y Guayaquil (GYE) llegan a dos aeropuertos en las islas. El aeropuerto Seymour (GPS), en la isla Baltra, justo al norte de Santa Cruz, es la entrada habitual para Puerto Ayora: desde allí, un bus corto lleva al canal de Itabaca, una lancha cruza a Santa Cruz y un bus o taxi atraviesa la isla hasta el pueblo, en una hora más o menos. El aeropuerto de San Cristóbal (SCY) sirve a Puerto Baquerizo Moreno.
Puerto Ayora es compacto y se recorre a pie, y los taxis son la forma habitual de ir a la parte alta, al canal del aeropuerto y a las playas alejadas. Los taxis acuáticos cruzan la bahía hasta Punta Estrada. Lanchas públicas unen Santa Cruz con Isabela y San Cristóbal en unas dos horas por trayecto, y el mar puede estar movido. Ecuador usa el dólar estadounidense. Las islas tienen la hora de Galápagos, una hora menos que el Ecuador continental.
Aunque están sobre el ecuador, la fría corriente de Humboldt las mantiene más frescas y secas que la mayoría de los lugares tropicales. Más o menos de diciembre a mayo es la época cálida, con mar y aire alrededor de 25 °C, aguas más tranquilas, sol y aguaceros ocasionales; es buena para nadar y hacer snorkel. Más o menos de junio a noviembre es la época de garúa, más fresca y llamada así por su llovizna frecuente, con unos 22 °C junto al mar, neblina en la parte alta y mar más picado, pero el agua fría y rica en nutrientes trae abundante vida marina.
En Puerto Ayora las temperaturas suelen ir de unos 18 a 29 °C durante el año. Cada pocos años, El Niño trae agua más cálida y lluvias mucho más fuertes. La fauna se ve todo el año, así que la mejor época depende de sus intereses. Julio, agosto y las fiestas de fin de año son épocas concurridas, así que reserve con tiempo. El sol ecuatorial es intenso: use protector solar respetuoso con los arrecifes.
Sí. Todo visitante paga la tasa de ingreso por conservación, un cobro oficial fijado por las autoridades que varía según la edad, la nacionalidad y la residencia, con tarifas menores para ecuatorianos y residentes. También se necesita la Tarjeta de Control de Tránsito. Los montos cambian: consulte el tarifario oficial vigente de la Dirección del Parque Nacional Galápagos antes de viajar.
Para la mayoría de los sitios de visita del parque nacional, sí: deben recorrerse con un guía naturalista autorizado por el Parque Nacional Galápagos. Algunos sitios cerca de Puerto Ayora, como Tortuga Bay y la Estación Científica Charles Darwin, se pueden visitar por cuenta propia, respetando las normas señalizadas.
De diciembre a mayo hace más calor, hay más sol y el mar está más tranquilo, ideal para nadar y hacer snorkel. De junio a noviembre es más fresco, con llovizna y mar más picado, pero mucha vida marina. La fauna se ve todo el año. Reserve con tiempo para julio, agosto y fin de año.
Desde el aeropuerto Seymour (GPS), en Baltra, un bus corto lo lleva al canal de Itabaca, donde una lancha cruza a Santa Cruz. Desde allí, un bus o taxi atraviesa la isla hasta Puerto Ayora. Todo el traslado toma una hora más o menos.
Puerto Ayora, en Santa Cruz, es la base más práctica, con más servicios y excursiones de un día. Puerto Baquerizo Moreno, en San Cristóbal, tiene aeropuerto propio, y Puerto Villamil, en Isabela, es más tranquilo. Muchos viajeros que se alojan en tierra reparten su estancia entre dos o tres islas.
De cinco a siete días permiten conocer lo mejor de Santa Cruz, hacer un par de excursiones guiadas y pasar una o dos noches en otra isla. Con diez días o más se pueden recorrer Santa Cruz, Isabela y San Cristóbal con calma, viajando entre ellas en lancha.
Además de la tasa de ingreso al parque, los visitantes necesitan la Tarjeta de Control de Tránsito del Consejo de Gobierno de Galápagos antes de volar desde Quito o Guayaquil, y el equipaje pasa una inspección de bioseguridad. No se permite ingresar alimentos frescos, plantas, semillas ni animales.
Ecuador, incluidas las Galápagos, usa el dólar estadounidense. Las tarjetas se aceptan en muchas tiendas y restaurantes de Puerto Ayora, pero el efectivo es útil para taxis, tiendas pequeñas y taxis acuáticos, así que lleve algunos dólares en billetes pequeños.
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